Un fracaso puede convertirse en un escalón hacia el éxito o también convertirse en una zancadilla para caer en un pozo profundo. Lucas 5:1-11 ilustra una maravillosa verdad en la vida de Pedro. Muchas veces nos vamos a encontrar esforzándonos mucho y parece que no basta pero Jesús nunca hizo un milagro sin propósito.