En Juan15:9 Jesucristo nos habla acerca de la parábola del sembrador y la vid: Como el Padre me amó, así también yo les he amado para que permanezcan en mi amor. Hay una verdad relevante: Sí podemos dar lo que no recibimos siempre que tengamos una vida espiritual, una relación con Dios porque Él suplirá todo lo que nos falta conforme en sus riquezas en gloria, como lo dice el apóstol Pablo en el libro de Efesios.