Un verdadero hijo de Dios siempre reconoce cuan costoso es vivir en este planeta, por eso, no debes conformarte con sólo conocerlo, sino que debes formarte según lo que dice Gálatas 4:19 y eso significa pagar un precio, es decir, cuando aceptaste a Cristo en tu vida empezaste a tenerlo a Él, trae consigo sentimientos y sensibilidad; una persona que está comenzando a tener una vida espiritual consciente, es más sensible al bien y el mal, más sensible a la desigualdad, a lo que no está bien, y le duele; una persona que tiene a Cristo en el corazón es una persona que realmente está conectado con la creación.