La gran mayoría de veces, la vida nos va a presentar cosas para las cuales no estamos “preparados”. A veces, la vida nos toma de sorpresa y frente a los desafíos que nos presenta la vida, creeremos que no estamos preparados; aún en estas situaciones, descansemos en que Él nos ama. Eso marcará la diferencia, porque nos ha prometido que estaría con nosotros.