La voluntad del hombre es el área que trabaja en conjunto con nuestra mente y emociones. Esta nos da la capacidad de decidir lo que queremos ser y hacer. Recibir a Cristo o rechazarlo depende de cada persona, pues eso se hace con la voluntad. El hombre tiene una voluntad soberana, decidimos hacernos daño o tomar buenas decisiones; servir a Dios o a nuestros deseos y mucho más.