“Aquel gran dragón, la serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, que seduce a todo el universo. Fue arrojado a la tierra y sus ángeles con él (Apocalipsis 12)”.
El Señor Tenebroso, el Genio Maléfico de la Sospecha, fue arrojado a la tierra. Y aquí está en lucha contra la estirpe de la Mujer, y por eso tentó a Jesús, y también a nosotros.