Muchos resultaremos heridos e inclusive muertos emocional o en lo relacional. La historia de Moisés al estar en la presencia de Dios nos habla de ello, requería coraje y se enfrentaba a un cambio de estilo de vida, afectaría la manera en que se veía a sí mismo. Aunque llegó a sentirse inadecuado para la tarea que le fue entregada, ese hecho no cambia el plan de Dios para él y para nuestra vida.