Nuestro llamado no es mirar hacia un futuro como soñadores, sino que debemos vernos como redimidos, en algún momento fuimos esclavos pero hoy, somos libres en Dios. Nos dirigimos a un lugar seguro donde nos esperan buenas cosas.
Nuestro llamado no es mirar hacia un futuro como soñadores, sino que debemos vernos como redimidos, en algún momento fuimos esclavos pero hoy, somos libres en Dios. Nos dirigimos a un lugar seguro donde nos esperan buenas cosas.