Él bajó, descendió, pero desde siempre, no solo en el último momento de su vida. Sobre todo trabajando como un artesano: allí en el taller, sirviendo sin atosigar, como hacen los empleados de los grandes almacenes: no atosigan porque se dan cuenta que la gente tiene que tener su espacio...
El cliente entra y no hay cinco dependientes mirándote, sino que el comprador funciona como si no hubiera nadie observando. No se abalanzan sobre ti, para que compres...
Verdaderamente se pueden contar sucesos históricos que muestran lo sucedido a personas que han demostrado su heroísmo, imitando la vida de Jesús. Algunos han sido canonizados por la Iglesia otros no.