La Verdad es una Persona. Encontrarle a Él, verle, nos desarma, es como si estuviéramos ante un espejo que nos hace descubrir lo que somos.
Por eso me impresionaron las palabras de un arzobispo, hoy cardenal, en el funeral de un sacerdote que había sido rector del seminario. Me dijo: –Hoy, Nicolás, se ha encontrado con la Verdad.
Efectivamente en el día de su fallecimiento habría descubierto lo que fue su vida, al mirar a Jesús que es la Verdad.
La verdad es un descubrimiento no solo para nosotros mismos sino para los que los tenemos a nuestro alrededor. Porque la verdad nunca es negativa: es lo que hay. La verdad es un tesoro: convendría agradecerla cuando se nos comunica.