No hagamos acuerdos con el enemigo. No tomemos el nombre de Dios en vano, preguntémonos: ¿Por qué leemos la Palabra de Dios? ¿Para qué leemos la voz de Dios? Lo que Dios nos dijo, si lo creemos en el corazón, se va a cumplir.
No hagamos acuerdos con el enemigo. No tomemos el nombre de Dios en vano, preguntémonos: ¿Por qué leemos la Palabra de Dios? ¿Para qué leemos la voz de Dios? Lo que Dios nos dijo, si lo creemos en el corazón, se va a cumplir.