Todos llevamos dentro la tentación de sentarnos en el trono de Dios, cuando creemos que con nuestro esfuerzo, astucia, podemos enderezar las cosas injustas, forzar los resultados, pero la Biblia nos recuerda que la venganza es una tarea humana y la justicia es una tarea de Dios. Hay algunas preguntas que debemos respondernos.