.Segunda entrega navideña, en la que hablamos de otro tormento en estas fechas: la familia. Que sí, los queremos mucho, pero como la intensidad navideña se cuela en toooooda nuestra vida, podemos llegar a saturarnos en la primera comida. Además, podemos tener una familia que no lo ponga fácil o que no sea la "perfecta" según lo impuesto. Sea como sea, os damos algún consejillo con nuestra experiencia, para sobrevivir y no romper la vajilla de tu abuela en la cabeza de nadie: entre canapé y canapé... ¡RESPIRA!