¿Qué estás viviendo? Ya no retengamos más las aguas sanadoras, ya no permitamos que nuestra alma se convierta en una represa de dolor, de emociones, porque tarde que temprano se va a derrumbar. El Señor nos dará la mano.
¿Qué estás viviendo? Ya no retengamos más las aguas sanadoras, ya no permitamos que nuestra alma se convierta en una represa de dolor, de emociones, porque tarde que temprano se va a derrumbar. El Señor nos dará la mano.