Jesús fue tentado por Satanás (cfr. Mt 4,11). E?l lo permitió para enseñarnos a vencer las tentaciones.
El diablo siempre se mueve con astucia. Nos conoce. Lleva siglos haciendo lo mismo. Ofrece exactamente lo que nos apetece en cada momento.
El diablo es capaz de cualquier cosa, y, a veces, incluso se viste a la moda.
Satanás, nos tienta aprovechando nuestras necesidades. Pero también se aprovecha de nuestra vanidad y de nuestras ambiciones.
El diccionario de la Real Academia española define el termino “expiar” como “borrar las culpas, purificarse de ellas por medio de algún sacrificio”. En la tercera acepción de la palabra dice que consiste en “padecer trabajos a causa de desaciertos o malos procederes”.
El caso es que nuestro mal comportamiento repercute en nosotros mismos y en los demás. Y las equivocaciones han de ser subsanadas, nadie que cometa un error en una suma, por ejemplo, puede seguir adelante sin haber resuelto esa equivocación. El mal nunca sale gratis, y con olvidarlo no se arregla el problema. Entre otras cosas para eso está la “expiación”.