El profeta Isaías escribe en Isaías 58:10-11 “Alimenten a los hambrientos, ayuden a los que están en apuros, entonces su luz resplandecerá desde la obscuridad” No podemos rescatar a todo el mundo pero podemos ayudar a muchas personas. La fe es así, y cuando nos sintamos en el peor momento de la vida, ayudemos a alguien.