Si desde el aire se me ocurrieran las palabras
serían volátiles como un suspiro,
si se me ocurrieran los besos desde el aire,
serían las bocas como tus curvas para mis manos,
como los ojos del puente de tu alma,
como la piel del bolso donde sostienes
las últimas palabras, los adioses lejanos, las sonrisas,
y un pellizco de las sal,
para tu sexo.
Un pellizco de la sal la de tu piel,
un pellizco de la sal para tus labios,
tu mirada me da en el alma un pellizco,
y un pellizco te doy en todas tus locuras.
Si desde el aire se me ocurrieran llantos,
los soles lucirían hasta secar las lunas,
las lunas lucirían hasta platear las noches,
un sinfín de quirópteros libarían la sangre de los ojos
Un sinfín de quirópteros libándote los besos,
para impregnar tu boca bañada de inocencia
donde derramas tanto el amor que me quitas
como el amor que intento.
Si desde el aire se pudieran volar cometas,
arrastraría la mía y mi corazón al tuyo
cayendo desde el aire al pedazo de tierra
donde escondes tus manos,
donde escarbas un túnel
para llegar al centro
y atravesarme entero.
Chema Muñoz