Quiero ordenar la estantería que hay a mi espalda. Coloque muchos de los libros de cocina, pero sigue sin estar a mi gusto. Separar la obligación, de la devoción.
Miro hacia el portalón que lleva a la terraza, Mirlo charla con sus amigos. Me da la sensación de esos grupos de gente que quedan el domingo a desayunar, o almorzar.