María y José que buscaban a Jesús se quedan asombrados de que Jesús esté en el Templo en medio de los doctores escuchándoles y preguntándoles.
No es un comportamiento normal en Jesús. Se quedan asombrados, lo mismo que nosotros ante algunas cosas que hace Dios. Entonces nos admiramos de que Dios no haya tenido un comportamiento lineal según nuestra lógica.
Su Madre lo encuentra y le pregunta: «¿por qué?». Tantas madres también se preguntan «¿por qué?».
«Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón», nos dice el evangelista (Lc, 2,51). Porque después con el paso del tiempo se entiende todo.
Con este episodio María empieza a su papel sobrenatural de madre para ponerse al servicio de la misión de Jesús.
Empieza a intuir que es la madre del Salvador, y que Dios tiene sus planes, y sus momentos.
María se irá dando cuenta de que los planes de Dios tienen su lógica y que a veces no se entienden con ojos humanos.