Cuando estudiamos las Escrituras encontramos tres niveles de crecimiento a los que Dios nos quiere llevar pero nosotros decidiremos en cual nos quedaremos, pero también el Señor nos recuerda que si aprendemos a ser generosos y llevamos todas nuestras ofrendas y diezmos, viviremos una vida sobreabundante para bendecir a otros. Malaquías 3:10.