El apóstol Pablo escribe en Filipenses 2:4-5 “No se ocupen sólo de sus propios intereses, sino también procuren interesarse en los demás, tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús” Tenemos que imitar la actitud de Cristo. Cuando tenemos alguna situación con las personas, creemos que discutimos sobre ideas, pero en realidad discutimos sobre sentimientos. Necesitamos cambiar el enfoque de nuestras necesidades.