Con frecuencia, nuestro culto, nuestros encuentros con Dios o los encuentros en la iglesia no van más allá nuestras emociones, de un canto, pero ¿Afirmas el sentimiento de tener y ejercer el poder de Dios en tu vida? ¿Puedes afirmarlo continuamente?
Debemos ir más allá de nuestras emociones, los profetas fueron enfáticos en que el arrepentimiento genuino y verdadero se conoce cuando la evidencia es un corazón justo,