Cuando nos conectamos con la mentalidad de multiplicación, nos estamos conectando directamente con la promesa de Abraham, nuestro padre en la fe. Cuando eso sucede, también nos estamos conectando con nuestro origen espiritual, a esa fe de Abraham.
Cuando nos conectamos con la mentalidad de multiplicación, nos estamos conectando directamente con la promesa de Abraham, nuestro padre en la fe. Cuando eso sucede, también nos estamos conectando con nuestro origen espiritual, a esa fe de Abraham.