Entonces hay que sentir el miedo, hay que reducirlo todo lo que podamos y luego sobre todo negociar con el miedo para poder actuar.
Porque la única forma de vencer el miedo es actuar.
Cuando actúas, cuando haces lo que crees que tienes que hacer, el miedo se convierte en experiencia.
Y entonces puedes ver el riesgo realmente que ocurre y puedes modificar tus acciones para que, siendo el riesgo mínimo y haya miedo, consigas hacer lo que realmente quieres hacer.