Boluda

2994. Cómo nos organizamos en casa


Listen Later

Hoy toca un offtopic como la copa de un pino. Os cuento cómo nos organizamos en casa, y qué estrategia seguimos para no volvernos locos con los peques.

Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy cruzamos el ecuador del curso de SiteGround AI Studio, una suite de inteligencia artificial de SiteGround en la que podemos probar todos los modelos de IA de audio, texto y video de las principales plataformas. ¡A por él! :)

Y ahora sí, vamos al lío. ALERTA OFFTOPIC: Hoy quiero compartir con vosotros cómo nos organizamos en casa. No para que copiéis exactamente lo que hacemos nosotros, porque cada familia es un mundo, sino para que entendáis la metodología y la podáis adaptar a vuestra realidad.

La clave de todo es bastante sencilla: repartir las tareas en función de las capacidades, las habilidades y, si es posible, los intereses de cada uno. No todo el mundo sirve para todo, ni tiene sentido forzar a alguien a hacer una tarea que odia o que no se le da bien.

En nuestro caso, por ejemplo, yo me encargo de la compra y de las finanzas familiares. No porque “me toque”, sino porque me gusta. Disfruto comparando supermercados, precios, portes, hojas de cálculo y presupuestos. A Laura, en cambio, eso le da auténtico pánico. Sin embargo, ella compra la ropa de los niños sin ningún problema, conoce telas, tallas y materiales, y además le gusta hacerlo. A mí, sinceramente, eso me supera. Así que cada uno hace lo que mejor sabe hacer y lo que menos fricción genera.

Con la comida pasa algo parecido. Cocinamos entre los dos, según el día y el trabajo que tenga cada uno, aunque reconozco que Laura cocina más que yo. Ninguno de los dos es especialmente fan de la cocina, así que lo repartimos. En cambio, en casa de mis padres era distinto: a mi padre siempre le ha encantado cocinar, y asumió ese rol de forma natural. No hay reglas universales, solo contextos distintos.

Los niños también forman parte del sistema

Los niños, evidentemente, también entran en la ecuación. Creo firmemente que deben tener responsabilidades desde pequeños, siempre adaptadas a su edad y capacidades. En casa, cada uno recoge su plato, su vaso y sus cubiertos, y los mete en el lavavajillas. Además, repartimos tareas comunes: uno recoge lo que queda en la mesa, otro llena el lavavajillas y otro lo vacía.

No es un sistema perfecto, pero está adaptado a la realidad de cada uno. Jan vacía el lavavajillas porque llega a las estanterías. Sam es más pequeño y no tendría sentido ponerle esa tarea. Todo esto se ajusta según van creciendo y cambiando las circunstancias.

Y aquí viene una parte importante: las consecuencias. Si no se cumplen las tareas, hay consecuencias claras, conocidas de antemano y proporcionales. En nuestro caso, por ejemplo, puede ser 24 horas sin pantallas. No es un castigo desmesurado, pero sí algo que realmente les importa.

Eso sí, hay tres reglas básicas que intento cumplir siempre. Primero, las normas se explican antes, no en caliente. Segundo, las consecuencias se cumplen siempre, sin excepciones. Y tercero, deben ser proporcionales. Si nos pasamos o improvisamos enfadados, el sistema se rompe.

No solo consecuencias negativas: también incentivos

Igual que en la vida adulta, no solo existe el “si no haces esto, pasa esto otro”. También hay consecuencias positivas. No se trata de pagar a los niños por recoger la mesa, pero sí de reconocer cuando las cosas se hacen bien.

Por ejemplo, si durante la semana todo ha funcionado, el fin de semana podemos hacer algo especial: ir al cine, comprar un juego o planear una actividad que nos apetezca a todos. Y también hay momentos en los que simplemente hay premios sorpresa, sin que estén ligados a nada concreto. Eso genera un círculo virtuoso: colaborar hace que todos estemos mejor.

El sistema importa más que los detalles

Todo esto, en el fondo, es aplicar la metodología ADEP doméstico: análisis, diagnóstico, estrategia y plan de acción. Ver qué tareas hay, quién puede hacer qué, qué no está funcionando y cómo podemos mejorarlo.

Un ejemplo claro fue el tema de la colada, que era un caos absoluto. La ropa acababa por todas partes y, de repente, nadie tenía nada que ponerse. Probamos varias cosas hasta que dimos con un sistema que reparte pequeñas tareas entre todos: yo hago una “redada” nocturna y programo la lavadora para que acabe el programa a las 7 del día siguiente, Laura se encarga de ponerla a secar por la mañana, yo reparto la ropa y los niños se organizan entre ellos para guardarla. No es magia, es método.

No os digo que este sistema sea el mejor ni que tengáis que copiarlo. Lo importante es sentarse, pensar una solución realista, probarla y ajustarla. Un sistema imperfecto pero existente siempre es mejor que el caos.

Organizarse para dejar de apagar fuegos

Al final, de lo que se trata es de dedicar un poco de tiempo a organizarse para no vivir constantemente apagando fuegos. Igual que en una empresa, pero aplicado a la familia. No será perfecto, habrá días raros y pequeños fallos, pero todo empieza a rodar mucho mejor.

Mi propuesta es clara: estableced un sistema de tareas adaptado a cada persona, con consecuencias claras, proporcionales y conocidas, y revisadlo de vez en cuando para mejorarlo. Parece complejo, pero os aseguro que merece muchísimo la pena. Y nada más por hoy. Espero que este off topic os haya sido útil. :)

Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.

Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!

...more
View all episodesView all episodes
Download on the App Store

BoludaBy Joan Boluda