Durante 1987 ocurren dos atroces asesinatos en un municipio cercano a Londres. Aunque los investigadores encuentran huellas en las escenas de ambos crímenes, es la década de los 80 y los avances tecnológicos no son los de ahora; tampoco existía aún la base de datos de criminales. Pasarán más de 30 años para que, gracias al ADN, se puedan vincular ambos asesinatos y poner nombre a su asesino: David Fuller. Lo arrestan. Pero, esta historia no acaba aquí… el material que encuentran en la casa del asesino desatará toda una pesadilla oscura y macabra ocurrida durante 15 años en distintos hospitales de la zona…