"Los flacos dedos de la pobreza". Zezé está preocupado por su amigo Luciano (el murciélago). Se va a cambiar de casa y desea que el animal vaya con él. Zezé le transmite la preocupación a su tío Edmundo, que lo sabe casi todo. Edmundo miente al crío con intención de olvidar el tema, pero Zezé es un niño que piensa mucho y no se deja engañar.