En medio del Mar del Norte, frente a la costa de Suffolk, existe un lugar que desafía todas las reglas.
El Principado de Sealand nació sobre una antigua fortaleza militar de la Segunda Guerra Mundial, cuando Paddy Roy Bates decidió ocuparla y proclamarse príncipe.
Desde entonces, este “país” ha sobrevivido a intentos de golpe de Estado, conflictos diplomáticos y décadas de olvido… sin ser reconocido oficialmente por nadie.
¿Puede existir una nación sin reconocimiento?
¿Dónde termina la legalidad… y empieza la imaginación?
Una historia real que parece ficción.