Dentro de nuestro quehacer educativo presencial, a distancia o mixto, formamos parte de diferentes tribus. En algunas de ellas somos seguidores, mientras que en otras nos convertimos en líderes. Entender esta dualidad es fundamental para el logro de objetivos en nuestra labor educativa, desde mejor rendimiento y aprovechamiento escolar, hasta simplificar procesos administrativos y eliminar barreras que afecten los procesos que suceden dentro de la educación y sus modalidades.