Hay una guerra por el trono de nuestro corazón, y hay dos contendientes que reclaman ese lugar: 1. Nuestro Creador, el que nos formó y el otro es un impostor antiguo, un espíritu sutil, mentiroso, al que Jesús desenmascaró y lo nombra: Mamón.
Hay una guerra por el trono de nuestro corazón, y hay dos contendientes que reclaman ese lugar: 1. Nuestro Creador, el que nos formó y el otro es un impostor antiguo, un espíritu sutil, mentiroso, al que Jesús desenmascaró y lo nombra: Mamón.