Cuando estamos enfocados en lo que queremos, cuando tenemos el objetivo claro, no importa la tribulación, angustia, los vientos de desánimo que lleguen, si estamos enfocados vamos a lograrlo, solamente hay que tener una visión, no una división.
Cuando estamos enfocados en lo que queremos, cuando tenemos el objetivo claro, no importa la tribulación, angustia, los vientos de desánimo que lleguen, si estamos enfocados vamos a lograrlo, solamente hay que tener una visión, no una división.