Te quisieron suave.
Pero lo que eres… no se puede minimizar.
Pasaste demasiado tiempo adaptándote, encogiendo tus ideas, bajando tu voz para no incomodar.
Y sin darte cuenta, empezaste a vivir con la mitad de lo que eres.
Este episodio no es para decirte qué hacer…
es para mostrarte lo que pasa cuando dejas de pedir permiso para usar todo tu poder.