Comentamos hoy el martirio del hermano menor y de su madre, que representa proféticamente a la santa Iglesia, quien engendra hijos espirituales para Dios. La madre, viendo morir a sus siete hijos en el plazo de un día, lo soportaba con serenidad gracias a la esperanza en el Señor y exhortaba, en su lengua patria, a cada uno de ellos a que aceptaran la muerte para que, en el tiempo de la misericordia, los pudiera recuperar a todos.