No debemos temerle a la vejez, sino abrazarla con entereza, amor, respeto. ¿Por qué sufrir cuando se cumplen años? Tenemos que darle sentido a la edad. En el Salmo 90:2 enseña: Señor, enséñanos a entender la brevedad de la vida para que crezcamos con sabiduría. Las personas no crecen porque están viviendo con exceso de pasado o con la ansiedad del futuro.