Una mente cerrada, es una mente miedosa, pero cuando abrimos nuestro corazón Dios no es un mago pero sí un Padre que quiere darnos deseos, anhelos. En el odre nuevo, caerá vino nuevo.
Una mente cerrada, es una mente miedosa, pero cuando abrimos nuestro corazón Dios no es un mago pero sí un Padre que quiere darnos deseos, anhelos. En el odre nuevo, caerá vino nuevo.