Es muy complicado tener paciencia cuando ya sabemos cómo es el final. Una persona impaciente daña la estima de otra persona por lo que debemos entender que la paciencia es un fruto del Espíritu Santo y con nuestra colaboración.
Es muy complicado tener paciencia cuando ya sabemos cómo es el final. Una persona impaciente daña la estima de otra persona por lo que debemos entender que la paciencia es un fruto del Espíritu Santo y con nuestra colaboración.