Jesús nos enseña a poner nuestros esfuerzos en ser lo que debemos ser, cristianos llamados a ser santos, en vez de crearnos una imagen de lo que el mundo quiere que seamos.
Podemos preguntarnos:
¿Cuido mi imagen ante la sociedad en vez de aceptar las humillaciones que el Señor permite, para crecer en humildad?
¿Ser humilde es algo que buscamos?