Aquí estamos- Hablando, una vez más, de la realidad rolera (y no solo de lo que trasciende en las RRSS).
Os contamos que no todas las sesiones de juego serán memorables, que las habrá flojas y que, incluso, algún día vais a sentaros a la mesa con poquitas ganas de jugar. Y que todo eso está bien porque somos personas y no solo vivimos de lo excepcional. Lo cotidiano ayuda, aunque sea por contraste.
Nos despedimos con un par de consejos sobre ritmo y tono de las campañas, especialmente útil para historias de terror.
¡Sed felices!