El ayer es historia
el mañana un misterio
y hoy me nutro de todo
y de todo tu anhelo.
.
Hasta ahora te tuve
del final al principio,
de tu boca a la mía,
de tu mano la historia,
de tu piel la memoria,
hasta darte ese aire
que acaricia tu rostro.
.
Se fueron alejando
las puertas que se abrieron
para dar rienda suelta
al deseo de amar,
se nos ha ido cerrando
sin tener la conciencia,
las manos, los cerrojos,
dejando al otro lado
del dintel de la puerta
las voces y los gritos,
el sollozo de un verso
y el deseo de olvidar
que el valle y las montañas
no se pueden cambiar.
.
No cambiaron asientos
de los ríos de la historia
ni el odio ni la rabia
por ser o por tener
una voz diferente,
¿cómo quieres que ahora
que empequeñece el mundo
el agua se te dé
como el sol te da?
.
No dejemos que nadie
te quite la cuchara
y prometa con ella
llevártela a la boca,
perderás la cuchara
parecerás idiota
con tu boca entreabierta,
viendo cómo se marcha
con tu hambre en su alforja
y engordaran sus hijos
y los tuyos tendrán
la injusticia en su plato.
.
Corramos todos juntos
de mano a mano atados,
formando una muralla.
Empujemos sus cuerpos
hasta ser arrojados
a los fondos del mar.
.
Un te quiero te entrego
en el nuevo discurso
que te entrega la vida,
píntalo en tu diario
con un nuevo horizonte
desdibújate entonces
ese dolor añejo
que se duele en la noche,
esa palabra absurda
que trata de morderte,
la risa que te entrego,
la prisa de tenerte
envuelta en la alegría
que atraes a cada instante
y bórrate del todo
los años que te acechan,
pues un día como hoy
diste calor al sol
la plata a las estrellas
y valor a este mundo.
.
Chema Muñoz ©