Los alquimistas de la Edad Media buscaban la piedra filosofal, que era capaz de convertir los metales en oro. También se creía que era el elixir para el rejuvenecimiento y, posiblemente, para lograr la inmortalidad.
Durante muchos siglos fue el objetivo más codiciado. Los esfuerzos para descubrir la piedra filosofal eran conocidos como la “Gran Obra”).