"Alábate pollo, que mañana te guisan" es un dicho mexicano que se utiliza para referirse a una persona que se jacta o se alaba mucho, pensando que está logrando algo importante, pero en realidad esa actitud podría volverse en su contra. Es una manera coloquial de decir que la vanidad o la presunción pueden ser peligrosas y que uno debe ser cauteloso con cómo se presenta ante los demás.