Quiero hacer este capítulo con mucho respeto y amor para aquellos que dan la vida por sus hijos e intentan siempre darles lo mejor que pueden con las herramientas que tienen, sin embargo creo que es necesario cuestionar la forma en que la sociedad nos educa y lo que nos dicen que es importante para nuestras vidas, que finalmente termina en muchas peleas, discusiones e inseguridades con quienes amamos por querer diseñar la vida a nuestro ritmo y a nuestro propio crecimiento. Eso sí, en conciencia.