Cuando José recibe a María en su casa inaugura la Sagrada Familia. Y ella es el refugio de tantas familias que buscan hacer la Voluntad de Dios.
Podemos preguntarnos: Como san José, ¿considero una riqueza estar con Cristo? Como María ¿Hago del silencio como algo fecundo para crecer en la vida Espiritual o huyo del silencio porque me da miedo? Contemplando a Jesús en el pesebre ¿reconozco a Dios que asume nuestra vulnerabilidad para curarla?