Jugar en universos muy conocidos, nacidos de nuestros libros, tebeos, series o películas favoritos, nos ofrece muchas ventajas. También puede conllevar alguna desventaja, claro.
De esto hablamos hoy en este monólogo desordenado e irreflexivo. Vamos, un capítulo de Milanosfera.
Nota: imagen de Hyacinth (Wikipedia)