"El que siempre borrego, nunca pastor" significa que si una persona siempre sigue a los demás y nunca toma la iniciativa, nunca llegará a ser líder o tomar las riendas de su propia vida. Es decir que, para ser alguien destacado o tener éxito, no basta con seguir a otros, hay que tomar decisiones y ser líder en ciertos momentos.