Las limitaciones son reglas del juego que estrechan el campo de acción y, justo por eso, lo vuelve interesante. Cuando tienes menos opciones, tu mente deja de dispersarse y empieza a entrar al modo genio. La creatividad aplicada trata de resolver algo real con lo que hay, aquí y ahora. Si tenemos restricciones, aparece el pensamiento creativo en su versión más útil.