
Sign up to save your podcasts
Or


Un sueño inquietante y un problema con mi vuelo despertaron mi ansiedad esta semana. En medio del caos, descubrí que el desapego no es olvido, sino una forma de amar sin poseer. Donar objetos, contemplar atardeceres californianos y conversar con amigos me ayudaron a soltar con gratitud.
By Carmen Vega-ReinaUn sueño inquietante y un problema con mi vuelo despertaron mi ansiedad esta semana. En medio del caos, descubrí que el desapego no es olvido, sino una forma de amar sin poseer. Donar objetos, contemplar atardeceres californianos y conversar con amigos me ayudaron a soltar con gratitud.