Cada día tenemos muchos sentimientos que surgen como reacción a lo que sucede en nuestra vida y en la de los demás. Algunos son desagradables, complicados o dolorosos y otros agradables. Con este ejercicio no los evitas, pero si puedes conseguir con la práctica que no te sientas hundid@. Sentimientos de rabia, de enfado, de nervios o tristeza o de alegría o de demasiada euforia. Aprende a reconocerlos, aceptarlos y percibir en el cuerpo dónde los sientes.
Después, tu decides si los necesitas ahí o no.