Dos meses de concentración hicieron que el grupo de jugadores se conociera mejor en el campo, pero también que llegara un punto de quiebre en sus relaciones personales. La selección mexicana en Francia 98 fue un grupo conformado por dos generaciones de futbolistas que chocaban, pero al mismo tiempo se complementaban.
Esta es la historia al interior del vestidor y de la concentración, es la crónica del partido México vs Bélgica, el primero de los dos regresos heroicos de los dirigidos por Manuel Lapuente.