Lo que sabemos es que Dios encarnado es “más humano” que nosotros, porque es el hombre perfecto y nos puede enseñar con su vida.
Como es humano, Jesús nos entiende perfectamente. Tiene 206 huesos, 650 músculos, 50 billones de células, y la verdad levantar todo eso de la cama un lunes es realmente difícil.